
La semana pasada fuimos a cenar al restaurante Planta Baja, de Los Palos Grandes. Hacía días que quería ir, y qué mejor ocasión que la visita de mis padres. Llegamos y conseguimos aparcar en la puerta, les falta el servicio valet-parking. Llegué y me encontré a José Luis, amigo de hace tiempo, y a Juan Francisco en la puerta conversando. Al sentarnos en la mesa, Juan Francisco se acercó a conversar con nosotros. Hablamos de gastronomía, Cataluña, fútbol... y escuchamos sus recomendaciones.
el menú me gustó mucho, me recordó mucho a casa. Es un menú muy catalá con ciertos toques de aquí y de Asia. Todos salimos fascinados de la experiencia, y esperamos volver pronto. No me gustó que no tuvieran carta de vinos.